DUERME CON LA CONCIENCIA TRANQUILA EN
UNA CAMA CON CERTIFICACIÓN DE SVANEN
Todo el material de nuestras camas ha sido cuidadosamente elegido tanto desde el punto de vista de la calidad como del confort y el medio ambiente. El latex talalay que usamos en los colchoncillos y también las telas de algodón de nuestros edredones tienen la aprobación de Öko-Tex. Para nosotros es importante que usemos solamente algodón cultivado sin pesticidas, sin peligrosos productos ignífugos ni colorantes.
Naturalmente, todos nuestros modelos de cama tienen certificación ecológica de Svanen. Esto implica que cumplimos con los requerimientos de Svanen con respecto al medio ambiente durante todo el ciclo de vida de las camas. Esto significa que la madera de las camas no se puede obtener de bosques protegidos |
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sino de silviculturas con aprobación medioambiental. Además, un 30% como mínimo deberá proceder de silviculturas sostenibles certificadas, donde una entidad independiente haya controlado que la tala se haya realizado según normas estrictas y que se haga una reforestación del bosque.
El metal que utilizamos para las camas ha sido reciclado en un mínimo del 50%, lo cual disminuye el gasto energético y las emisiones que se producirían si no, con la fabricación del metal. De esta forma disminuimos la influencia de la cama en el efecto invernadero. Actuamos teniendo en cuenta el entorno durante todo el trayecto desde el bosque hasta el dormitorio. Aún cuando la cama ya ha sido usada, la influencia medioambiental será tan baja como sea posible. Nuestras camas, con el sello de Svanen, tienen una característica alta calidad y representan el cuidado medioambiental y un consumo sostenible. En una cama Carpe Diem verdaderamente puedes dormir con la conciencia tranquila. |